domingo, 27 de marzo de 2011

En la tranquilidad del salón




Y os preguntaréis todos y todas qué ha sido de Clara y Alejandro.

Su vida continúa en Villavieja, al lado de su hijo, Jaime. Sus horas transcurren entre períodos de trabajo, estancias en casa, visitas al colegio en que estudia Jaime y escasos momentos de intimidad para la joven pareja.

El chico, siempre rebosante de energía y ganas de acción, ocupa cada segundo libre de sus días, pero son, ante todo, felices y dichosos. Jaime ha constituido, para ellos, una nueva luz, en un camino de obscuridad que con el tiempo se ha ido iluminando.

De vez en cuando, Clara recuerda, con lágrimas en los ojos, su pasado, su vida anterior. Las noches dormidas abrazada a su guitarra, mientras trataba de arrancar de ella una leve melodía, han pasado a la historia, constituyen un capítulo anterior del libro de su vida.

En estos momentos, la joven muchacha canta para su hijo, el cual parece recobrar energías con cada acorde. En realidad es una música viva, alegre, y preciosa.

Alejandro, sentado en la cabecera de la mesa (el sitio de papá desde tiempos inmemoriales para Jaime), bebe tranquilamente su café, solo, sin azúcar, un café como Dios manda.

En la calle, el día está tonto. Si, tonto, un día de estos que ni hace sol ni llueve, que hace frío para salir en camiseta a la calle y calor para hacerlo con un jersey. Hoy ha dormido una hora menos, y eso se nota en sus ojos somnolientos, aún dormidos.

No es éste el caso de Clara. Ésta muchacha nunca necesita dormir. Siempre está despierta, alerta, reflejo aprendido de su pasado.

El nivel de la taza de Alejandro va disminuyendo poco a poco, como la arena de un reloj pasando del recipiente superior al inferior, lenta pero rítmicamente. De pronto, se acaba el café, para la música, Jaime se detiene, todo al mismo tiempo, en perfecta sincronía.

La pequeña familia recoje sus bártulos, y se disponen a salir al paseo de los domingos. Hoy comerán fuera, en el bar de Paco, que ha hecho  cachopos, el plato preferido de Jaime.

El paseo nuevamente transcurre tranquilo, en paz por el parque del pueblo. La visita a Juan, se ha convertido en costumbre de los paseos del domingo. Se ven, toman unas sidras y comen juntos. Ahora, Juan vive con su hija, Clarita, sigue tocando la gaita en el parque para sus amigos, pero ya no por obligación. Ahora trabaja en Herralia, la siderúrgica del pueblo, y tiene su familia. Hoy Clarita se apuntará a la comida famliar.

Pasadas dos horas de sidras, embriagados por el dulce sabor del delicioso manjar, se sientan a comer, en el níveo comedor de "Casa Paco" un local enorme, casi siempre vacío, pero dispuesto para la ocasión. Como siempre dice Paco a Clara:

- "Mantengo el local completo y preparadol, querida, para que el día que te decidas a tocar en mi bar, los espectadores tengan donde sentarse".
- No será para tanto, Paco - sonríe la sonrojada Clara.
- Sé que no pegan ni con cola, pero espero el día en que Juan y tu deis un concierto aquí.

sábado, 19 de marzo de 2011

Juanlu




Juan Luis Pérez Pérez, catalán, alto, moreno y con una vida ligeramente destrozada a causa de los estragos de su juventud, a la valentía y osadía que otorgan los 18 años de edad. Gracias al "Total, por uno no va a pasar nada". 

16:00: enciende su ordenador de sobremesa, llega justo a la cita. Se sienta en la silla frente a su cámara, triste, sólo, tal y como le ocurre cada tarde a la misma hora. 

Se enfrenta cara a cara con su miedo, con su principal enemigo, su enfermedad, aquella que ha ido mermando su vida, la que le ha ido estigmatizando desde el primer día hasta la actualidad. 

Gracias al gran equipo de científicos de su hospital, ni siquiera tiene que salir de su salón para asistir a su consulta, son los beneficios del internet, de la sociedad 2.0.

Cualquier duda que pueda surgirle, puede consultársela a su médico por correo electrónico. La única cosa negativa: nadie le dedica una sonrisa, una palmadita en la espalda. Los vecinos, conocedores de su enfermedad, lo marginan, pero por suerte, ya solo tiene que ir al hospital 4 veces al año para hacerse una analítica. 

La relación con su médico mejora a pasos agigantados, cada día va todo mejor. Debe ser que el que te sonrían a través de tu monitor Full HD mola muchísimo más que hacerlo en persona. Pero al menos está vivo.

Juanlu, como a mí me gusta llamarle, tiene VIHda, aunque esta cada vez me parezca más difícil de llevar. 



MÁS INFORMACIÓN SOBRE LA NOTICIA:

Diario Sur


Dedicado a todos aquellos que aún creen en las cualidades curativas de las sonrisas y de la integración social del paciente. 

viernes, 11 de marzo de 2011

Y ahora un poco de risa

El otro día, navegando por el Blog de Miriam, compañera de "profesión" y caminante en este mundo de la Blogesfera (Futura Doctora... Dra. Nova) me encontré con este monólogo de Isabel Ordaz (actriz que interpreta a la Hierbas en la serie Aquí no Hay Quien Viva) en el Club de la Comedia, sobre la SECTA MÉDICA.


Es un bonito monólogo. Sólo espero que os guste muchísimo a todos y todas, lectores/as  habituales de My Hearts Corner. Yo me pasé un momento bastante cómico viendole.

Gracias, Miriam.

martes, 15 de febrero de 2011

En compañía de la luna, bajo la luz de las estrellas.


Su cabeza se desliza lentamente hacia el pecho de él. Escucha, siente cada latido de su joven corazón, desbordado por salir de la caja torácica y pasar a compartir un hueco al lado del otro corazón que se acelera por segundos.

Las miradas, se encuentran, destilan pasión, chocan, y se hacen entender: "debemos seguir adelante, no podemos dejarlo todo así".

-¿Seguirá él?
-¿Seguirá ella?
-¿Querrá ella que vaya más allá? Tengo verdadero miedo.

El miedo hace que la pasión sea aún más plausible, más espesa, mucho más visible. Él, detecta los ojos de ella posados en su nuca. Ella, dirige la palma de su mano a la espalda del muchacho. Como un detonador, esto provoca la explosión, el beso final, el tan esperado regalo, el tan ansiado deseo.

Sus labios se funden, sus brazos se hacen nudos, se entrelazan, se enredan en un simple amasijo a causa del mutuo amor. Nunca habrá de acabar, los ojos cerrados demuestran la de tiempo que ambos llevaban esperando este momento, no quieren que se acabe nunca.

Y sigue, continúa, primero a la derecha, luego a la izquierda. En el cielo, la luna cotilla, observa cada movimiento. La estrellas iluminan cual pequeñas luciérnagas el techo de la habitación. Los botones se sueltan, los tirantes se deslizan, las chaquetas caen al suelo, la temperatura sube.

Las caricias se aceleran. Los besos se apasionan, ambos cuerpos se fusionan en uno solo, una noche de pasión desaforada. El amor se destila a la luz de la luna.

Al terminar, la cabeza de él descansa sobre el pecho de su amada entre todo el amasijo de sabanas. Sus ánimos, calmados, sus corazones, en paz consigo mismo, con su amor. La noche más esperada, su primera noche juntos, la inmejorable, aquella que nunca olvidarán ocurra lo que ocurra.

Ha sido una noche en compañía de la luna, bajo la luz de las estrellas.

lunes, 7 de febrero de 2011

Un 8 de febrero del año X

"Hasta en el oscuro mar hay luz."




Clara camina bajo la fría lluvia de febrero.  Desde la muerte de Julián a manos de las drogas en aquella Nochevieja bipolar, todos los meses visita el Centro de Acogida de Villavieja. En este centro habitan millones de niños sin padres, o lo que es peor, miles de infantes con padres a los que hubiesen preferido no conocer.

La tarde es fría, como otras muchas tardes de febrero, el mejor amigo de las gripes y resfriados. Clara, enfundada en su abrigo camina alegre por la calle, con su guitarra acústica a la espalda. Hoy es ocho de febrero y es un día muy especial para ella.

Al llegar a la puerta del Centro de Acogida, Doña Paquita la saluda con una sonrisa de complicidad. Desde la muerte de su marido se ha vuelto muy estricta y refunfuñona con los niños. La visión de Clara acaba de demostrarle que la noche de hoy será más tranquila, la muchacha es la única persona capaz de hipnotizar a los jóvenes. Hoy no habrá gritos en la noche, ni jaleos por los pasillos, ni tampoco carreras. Paquita podrá volver a dormir tranquila, sin que nadie perturbe sus sueños, aquellos en los que su difunto Manolo es el principal protagonista.

Unas horas antes:

Los niños del Centro de Acogida de Villavieja esperan la llegada de la jóven música con ansia. Hoy se ha retrasado un poco, lo que no es normal en ella. En una esquina, apartado de la algarabía, Jaime llora desconsoladamente con un regalo en sus manos. Llevaba mucho tiempo esperando este día, años enteros pensando en hacerlo, pero hoy tenía el presentimiento de que nunca más volvería a ver su sonrisa reflejada en sus ojos. Una vez más, el regalo volvería al fondo de su armario, a la penumbra de su habitación, al oscuro fondo de aquel rincón, al mismo lugar donde llevaba seis años encerrado.

Ella siempre llegaba después de comer. ¿Qué pudo haberle pasado hoy para retrasarse tanto?. El papel del regalo que Jaime arropa entre sus manos está ahora inundado de lágrimas. Nadie volverá a cantar para él, nadie le volverá a sonreir entre acorde y acorde. Nunca más podrá sumergirse en los ojos de esa persona a la que tanto quiere. Es consciente de que mañana se irá por fin del Centro de Acogida, se va para comenzar una nueva vida, con una nueva familia, pero no quiere irse sin antes haberla visto una vez más. Está seguro de que algo ha pasado y que no va a ser posible despedirse.

De pronto, en la sala de al lado, se oye un débil rasgueo, un sólo acorde que para Jaime es como un subidón de adrenalina. El resto de los chicos ni siquiera se han percado, pero Jaime, sí. Se levanta de su esquina y se dirige a la sala contigua. No puede creer lo que ahora ven sus ojos.

En el centro de la sala está Clara, la persona a la que más deseaba ver hoy. A su lado, un muchacho alto sonrie embelesado por la música, que ahora ya configura una gran melodía. Detrás de Alejandro (Pues supongo que ya os habrés percada de que no podía ser nadie más) se sitúa una mesa con una opípara cena y una pancarta que reza:

"FELIZ 6º CUMPLEAÑOS, JAIME"

El niño no cabe en si de sorpresa. Las lágrimas humedecen ya el suelo bajo sus pies. La dirección del centro le ha regalo una nueva familia por su cumpleaños, Clara le ha regalo algo mucho mejor, una fiesta, una cena y su amor incondicional durante casi dos meses y medio.

Haciendo uso de todas sus fuerzas, Jaime se seca las lágrimas de los ojos con la manga de su sudadera nueva, se dirige a la jóven música y extiende hacia ella sus brazos, buscando un gesto de cariño. Niño y jóven se unen en un abrazo bajo la llorosa mirada de Alejandro. Un susurro al oído de Clara, o suficiente alto como para que también Alejandro lo oiga, hace que a la chica le salten las lágrimas:

"Feliz cumpleaños para tí también Mamá"

Clara, con los ojos inundados en lágrimas busca la mirada de Alejando, se encuentran, se devoran, se sonrien y los tres se abrazan. Jaime aún no lo sabe, pero el regalo de Clara por su vigésimo segundo cumpleaños llegaría al día siguiente. Ya no serían solo dos personas en la enorme casa de Villavieja. Ahora serían tres personas, Clara, Alejandro y un niño un poco más feliz, Jaime. Clara siempre vio la llegada de los 22 años como la llegada de dos patitos feos. Ahora es consciente de que, al igual que en el cuento, los dos patitos acaban de convertirse en majestuosos cisnes.



"8 de febrero del año X"
  • 1828 - Nace Julio Verne, autor de "20.000 Leguas de Viaje Submarino" y "La Vuelta al Mundo en 80 días".
  • 1904 - Comienza la Guerra Ruso-Japonesa.
  • 1921 - Nace en Wallace, Idaho (Estados Unidos), la actriz  Lana Turner.
  • 1926 - Se crean los estudios cinematográficos de "Walt Disney Studios".
  • 1928 - En inventor J.L. Baird hace la primera demostración de la televisión en color.
  • 1931 - Nace en Marion, Estados Unidos, James Dean, actor e ídolo de la juventud de su tiempo.
  • 1971 - Las fuerzas militares del sur de Vietanam invaden Laos.
  • 1984 - Se inauguran el Sarajevo los Juegos Olímpicos de Invierno.
  • 1989 - En la oscura sala de partos de un hospital una madre grita de dolor mientras aprieta con fuerza la mano de su marido. Un niño asoma por primera vez su cabecita al ancho mundo que le espera fuera. Al mismo tiempo, en la habitación contigua nace Clara, una niña preciosa, tranquila y el orgullo de sus padres.
  • 2011 - Al fin el jóven Jaime recupera su familia, encuenta una familia tras más de seis años de absoluta soledad.


miércoles, 19 de enero de 2011

HOY SERÁ EL DÍA SIN LUZ

Lúgubre y fría oscuridad. Clara se dedica a rasgar las cuerdas de su guitarra acústica en el salón, una de las pocas cosas que es capaz de hacer casi con los ojos cerrados. Una hermosa melodía sale de la "boca" del instrumento que Clara acaricia con la maestría y profesionalidad habituales.

A su lado, el joven Alejando se sumerge en los mundos de fantasía evocados por el clásico instrumento, su perdición en aquella Nochevieja, su amor, el detonante del cambio en su vida, la maravilla de su historia. En la absoluta oscuridad que envuelve aquella sala de Villavieja, la melodía es como un rayo de sol matutino para las amapolas que asoman tímidamente sus cabezas al principio de la primavera. Una melodía revitalizante, alegre y que parece cobrar vida en cada acorde.

De pronto las miradas de los dos jóvenes se cruzan, saltan chispas de esa mirada, hay algo más que dos ojos viendo a sus dos compañeros más fieles. La música se detiene, la guitarra se hace a un lado, dos cabezas se aproximan, un beso, una caricia, amor en estado puro. Ambas cabezas se fusionan embebidas de la pasión que aportan los amores jóvenes (y no tan jóvenes). La mano del chico se desliza por el pálido cuello de Clara, la de ésta busca ahora la fuerte espalda de Alejandro. El beso dura una eternidad, parece que nunca va a acabar, durará lo que dure la pasión, y ésta es inagotable.

La melodía se retoma en el mismo punto donde hace unos minutos fue pausada. La oscuridad continúa. Poco más que esperar se puede hacer. Ahora, Clara decide cantar. Música celestial para los oídos de Alejandro. Tiene cosas que hacer, lo sabe, pero no será hoy cuando las haga. Al final de la canción ambos chicos se dirigen a la habitación. Sus hábiles manos les ayudan a despojarse de sus vestiduras, a acariciarse, a darse pasión a quererse, a formar un solo cuerpo fruto de la unión de los dos.

Pero de pronto.... un ruido capta en parte su atención, la luz ha vuelto iluminando la habitación y deslumbrando a los dos jóvenes. En un arrebato de pasión repentino, Clara da una vuelta en la cama, acciona el interruptor y ......... continúa, indiferente al regreso de la electricidad. Hoy no es el día, hoy será el día sin luz.


P.S. Dedicado a tí, lectora asidua, en prueba de que hay muchas cosas que pueden hacerse sin la electricidad, y de que algunas adquieren sin ella, incluso mayor valor y belleza (si cabe).

miércoles, 12 de enero de 2011

DE COMO LA NATURALEZA JUEGA CON NOSOTROS...

Río Caudal a su paso por Mieres del Camino
Hace mucho tiempo escribí esto que hoy encuentro entre mis apuntes de bioquímica, mientras estudio mi próximo exámen. Me niego a que perezca para siempre en mi papelera sin que nadie lo lea.

Trata sobre los recursos, la prevención de las catástrofes naturales y demás cuestiones. Fue escrito durante las inundaciones que asolaron al Principado de Asturias en Junio de 2010


Esta noticia aperecía por aquellos días en todos los periódocos de la región:

"La ministra Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, ha dicho esta tarde en Vegadeo (Asturias) que serán estudiadas las quejas de los vecinos referidas a que se puedan talar árboles junto a cauces de ríos para evitar riadas, pero ha añadido que las inundaciones las han provocado las "puntas históricas" de la estadística de lluvia registrada"

Pero bueno, más de lo mismo leí tras un mes, cuando empezó temporada de incendios. Ahora mismo justo detrás de mi casa,  un equipo de FUCOMI lleva un mes  desbrozando (en un área recreativa que desbroza un tractor en 3 horas perfectamente) y en cambio los cortafuegos del monte raso están abandonados, invadidos por la maleza y en algunos lugares incluso han dejado de existir.


Pero volviendo al tema establecido de las riberas de los Ríos que nunca estuvieron en tan ínfimas condiciones como están ahora por varios y diversos motivos:
  • La ganadería y la agricultura tradicionales cada vez están en mayor decadencia y han llegado al punto de que los terrenos no tractorables quedan abandonados. Por suerte o por desgracia, a causa de la orografía asturiana estas riberas de los Ríos son de todo menos tractorables. 
  • Otro de los grandes problemas que tenemos en Asturias (y que puede hacerse extensible a otros muchos lugares de España aunque en menor medida) es que el poco terreno llano que tenemos en determinadas zonas son las famosas Vegas, (zonas donde el impetuoso río que desciende de las montañas llanea, ensancha el cauce, sedimenta y produce una extensión de terreno bastante llana) y lo usamos para la construcción de nuestras ciudades, polígonos industriales, etc modificando en muchos casos el cauce natural del río por medio de muros de contención. Esto no sería demasiado problemático si tuviésemos un caudal regular de los Ríos, pero en momentos de crecida, el río vuelve a su cauce natural, aquel que labró durante siglos y siglos en la dura roca caliza de nuestros valles. 
  • Otro problema que me crispa cada día más, y con todo mi respeto hacia la profesión de la que a continuación hablaré y que hago mención previamente a que tengo dos personas en mi familia ejerciendo dicha profesión, son los arquitectos y albañiles (no se muy bien de quien es la culpa exactamente. El diseño de planos por ordenador es un arma de doble filo. Muy cómodo para trabajar, pero diseñando sin conocer el terreno es fácil a veces cometer errores bastante garrafales. Del mismo modo la construcción pasando olímpicamente de los planos produce más o menos lo mismo. De este modo nos encontramos con casos como el de algunos pueblos donde el alcantarillado de los mismos desagua en el río totalmente perpendicular a los mismos y al nivel del agua cuando no hay crecida, lo que provoca que en momentos de crecida del caudal del río dichos desagües se obstruyan y atasquen con mayor facilidad.   
  • Si además a todo esto unimos la falta de mantenimiento de nuestros desagües urbanos y cunetas dejando que gravilla y barro se acumulen en los mismos durante siglos, pues pasa lo que pasa.Y lo que pasó ya lo vimos, (lo que nunca antes se había visto, unas inundaciones alucinantes en Asturias

Por tanto y para ir concluyendo un poco todo esto, he de decir que la ministra tiene razón en una cosa, el pico de precipitaciones ha sido el mayor de todos mis 21 años. La naturaleza tiene un poco de culpa, está claro, pero antes de echar la culpa a la naturaleza, miremos si nosotros estamos preparados para esto.


Bosque de Muniellos, Asturias

Ahora os invito, a los que hayan llegado leyendo hasta aquí, a una breve reflexión que dejo plasmada en dos alusiones directas:
- Querido pueblo de Vegadeo(y otros muchos que están igual), como bien decía mi abuelo "sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena". Limpiar la Ribera es una buena medida, pero ha tenido que pasar lo que pasó para plantearnos lo que nos planteamos, aunque nuevamente recurro a un proverbio para decir " nunca es tarde si la dicha es buena".
- Señora ministra, señor presidente del principado, señores alcaldes de los diferentes municipios y demás órganos de gobierno. "Sabio es el que aprende de sus errores" y "De sabios es rectificar". Dejemos de gastar dinero en chorradas (un claro ejemplo de esto para mí lo constituyen las múltiples aceras que hoy se levantan estando nuevas simplemente para que todas las aceras de la ciudad sean iguales y a ser posible mas bonitas y diferentes que las de la ciudad vecina, entre otros) e invirtamos el poco dinero o mucho que podamos tener en "salvar vidas humanas", pues de poco sirven bonitas aceras si nuestros peatones van a ahogarse a causa de las inundaciones causadas por la naturaleza Y NUESTROS PROPIOS ERRORES.
 




Con esto ya concluyo lo que en aquel momento expresé en una simple hoja de papel con multiples manchas de café y quedó archivado entre algunos de mis apuntes.


Dejemos de confundir preservar el medio ambiente con convertir Asturias en un bosque (cosa que nunca fue), hagamos un poco de caso a la naturaleza (pues es sabia y por desgracia lleva las de ganar) y dejemos de creernos (y ahora me refiero a la humanidad en general) los dueños y señores de todo lo que hay en el planeta, pues cada vez nos demuestra que nos puede dejar más en evidencia aunque seamos la única forma de vida "inteligente" que en el habita.

Os invito a todos a reflexionar sobre el tema, y claro que si así lo deseais a expresar vuesta opinión a continuación.

martes, 11 de enero de 2011

PREDICCIONES...





Alejandro respira aliviado al ver salir a Clara sonriente del baño de las chicas, ambos bromean y se ríen liberando toda la tensión acumulada. 

Tres semanas antes:

Volvemos a aquella noche de Nochevieja, a la noche de amor, pasión y ron barceló vivida por nuestros jóvenes personajes. La noche en que se conocieron. 

Desde aquel día algo preocupaba a ambos. Algo les atormentaba y apenas les dejaba dormir.  Alejandro no podía quitárselo de la cabeza. Aunque ambos estaban convencidos de que no había posibilidad alguna, la preocupación estaba presente en cada noche, en cada momento, en cada 5 minutos juntos. 

Alejandro estaba seguro de que no estaban preparados para lo que se avecinaba. Era la primera vez que sufría esta situación de primera mano (no había tenido que implicaras tan directamente en la situación). 

A las dos semanas de Nochevieja la situación es preocupante, todo ansiedad, incapacidad para llevar su vida de la mejor manera.  

Clara entra al baño. 10 minutos de cronómetro allí dentro. Alejandro espera ansioso, una niebla densa nubla su mente, no puede pensar con claridad, el cielo se le cae a los pies.  No sabe que hacer, sabe que puede que tenga que tomar medidas, pero no sabe cómo ni cuando ni siquiera cómo explicarlo a sus seres más queridos. 

Y Clara tarda en salir...
Lleva ahí dentro una eternidad. Esto no es bueno. No puede ser, las lágrimas se ocultan tras sus globos oculares, esperando el momento de echar a llorar a moco tendido. 

De pronto, Clara sale del baño. Su cara sonriente lo explica todo. Solo una raya, negativo. Ambos saben que no es definitivo, pero la niebla que no les dejaba pensar con claridad se disipa. Ambos sonríen y deciden disfrutar del bonito día de enero que les espera. 

En la papelera de baño queda la prueba de que nada pasa por el momento. El farmacéutico fue amable al vendérselo, explicando todo con claridad y dedicándoles una sonrisa. Sin dar nada por hecho . Todo de solucionó por el momento. 

P.S. Para tí, porque te quiero y porque hoy tocó así. Mañana "Dios" dirá. 

domingo, 9 de enero de 2011

"NAVIDAD, DULCE NAVIDAD"




Corre ya el mes de enero. Las fiestas han terminado. ¿Ha de terminarse con ellas el "Espíritu Navideño"?. Parece que sí. Durante las fiestas todo es paz, amor y felicidad. Todas las familias unidas, hay incluso hasta reconciliaciones familiares. 

Pero llega el seis de enero y volvemos a la rutina, a enfrascarnos en nosotros mismos, a ser egoístas y a solo pensar en nosotros. ¿Por qué la ñoñería navideña no se extiende al resto del año?  Parece que en fechas tan señaladas en el calendario, ni siquiera los políticos se insultan, pero a partir del 7 de enero todo vuelve a la normalidad. 

Cada año me fastidia más que tenga que ser seis de enero para regalar algo a quien aprecio, que tenga que ser Nochebuena para desear a nuestros seres queridos "Feliz Noche" o la archiconocida frase de "Felices Fiestas". De verdad, todo esto para mí carece de sentido. 

Lo único bueno que tiene para mi la Navidad es que, a pesar de todo ello, solo veo a determinados miembros de mi familia en estas fechas, bueno y en entierros, bautizos, bodas y comuniones.  Pero a veces ni eso se consigue. 

No obstante, a pesar de todo lo dicho anteriormente, me gusta la Navidad. No me preguntes por qué, querido lector (o lectora, que creo que abundáis más por aquí), porque ni siquiera yo lo sé. Tal vez sea por eso de que la Navidad "expresa" un mundo un poco más perfecto (según mi prisma) que el que todos estamos acostumbrados a vivir. Aunque dista mucho de ser perfecto. 

Hay cosas que en Navidad sigue sin cambiar. Hay cosa que parece son inmutables (aunque no deberían de serlo). Hoy os invito a hacer un pequeño homenaje por estas personas que a continuación menciono, con nombres cuando menos ficticios y aplicables con total seguridad a alguien en vuestras propias ciudades o vidas. 

- Juan: aquel indigente del que hace dos días os hablé. Para él la Navidad es simplemente una muestra mayor si cabe de las diferencias entre ricos y pobres en esta sociedad en que los ricos se hacen más ricos si cabe y los pobres, más y más pobres. 

- Andrea (Madrileña de 89 años desde que a los 80 años se quedó en una silla de ruedas, sus hijos la abandonaron para siempre. Ahora es presa de las garras del Alzheimer y pasa las Navidades en la más absoluta soledad. 

- Andrés (niño africano de 7 años) sabe que en el mundo muere un niño de inanición cada tres segundos (tic-tac, tic-tac, tic-tac...). Nunca ha conocido la Navidad y sabe que puede ser el siguiente (tic-tac...). 

-Madhou (Senegalés de 35 años) trabaja 12 horas al día por 300€ al mes, los que manda a Senegal para que su hijo pueda seguir viviendo. 

- Lirisi (Rumana de 23 años): un día su padre le dijo que  la llevaba a España para que allí pudiera trabajar de camarera. Hoy es violada cada 60 minutos a cambio de 60€. Es una persona sí, una esclava sexual que trabaja en el Eclipse (o en el Elvis, Copabana, o el Texas o en su propia casa- que importa el nombre del club o sitio donde ejerce a la fuerza). 

-Sofía (Asturiana 57 años)Cuando conoció a su marido Fermín, era un hombre encantador. Esta Nochebuena terminó en Urgencias con un grave traumatismo craneoencefálico, en Reyes la enterramos. Causa de la muerte: el cabrón de su marido. 

Como veis, amigos, hay mucho dolor a nuestro alrededor. Creo que estas personas también se merecen unos pocos ratos en nuestros corazones. 

P.S: Para Juan, Andrea, Andrés, Madhou, Lirisi Sofía y todas aquellas personas que están en su situación o en otras similares. Este será mi homenaje para ellos en en día de hoy.

viernes, 7 de enero de 2011

Y MIENTRAS TANTO....





Noche de Reyes en la pequeña aldea de Villavieja. A las 8:00 de la tarde, Clara y Alejandro se disponen a salir de casa para ver la Cabalgata de Reyes, uno de los acontecimientos que más vida da al pueblo.  

La Cabalgata de Villavieja es una de las más famosas de la región. Sus Majestades los Reyes Magos, desfilan por la pequeña aldea durante casi dos horas  completas, acompañados por un centenar de niños venidos de los pueblos y ciudades cercanos. 

Villavieja es un pueblo pequeño, casi fantasma, excepto en Navidades. En esta fechas, por el gran turismo rural que supone el 90% de la vida económica del pueblo, la aldea renace y durante 2 semanas se convierte en el pueblo vivo con mayor número de habitantes en 100 millas a la redonda. Por eso a Clara le gusta el pueblo, por la cantidad de chiquillos que pueblan las calles del mismo en las temporadas masa turísticas. 

Los reyes desfilan en enormes carrozas arrastradas por tractores, dando tres vueltas completas al pueblo por los tres únicos itinerarios diferentes que existen. Los niños les siguen sus pasos, gritan, chillan y se agolpan en las aceras, mientras, Manolín, el anciano policía local, trata de evitar todo tipo de tragedias con los niños y las carrozas. 

Clara de sumerge en el gentío, se siente niña de nuevo, siempre disfruta viendo la cabalgata. La enorme procesión avanza a paso lento por las calles. Pasan ahora por delante del Bar "L' Esquina", propiedad de un jovial ancianito, llamado también Manuel, pero conocido por todos como Manolo, para poderlos diferenciar en los marujeos, del pobre policía local. 

Clara y Alejando, abandonan la cabalgata un momento, para hacer una visita a Manolo y tomarse el habitual chocolate caliente. El bar rebosa alegría y algarabía. Los niños entran y salen por la puerta comentando cada jugarreta, cada travesura. Clara y Alejandro se sientan en una mesa y disfrutan de los maravillosos chocolates y de una bandeja de churros, obsequio de Enriqueta, la anciana esposa de Manolo. 

Pasada casi una hora, y al volver a escuchar de nuevo el ruido de la cabalgata (pasa por delante del bar en los tres itinerarios) Clara y Alajandro pagan su consumición (han tenido casi que pelearse con Manolo para poderlo hacer, pues él nunca quiere cobrar a la jóven pareja a raíz de un problema que Alejandro resolvió a Manolo en el pasado) y abandonan en bar con ganas de más cabalgata, de más risas, de más algarabía aún. 

Al salir del bar una melodía lejana llega a oídos de Clara. Alejandro, el enamorado a través de la música (aunque no lo suele reconocer), levanta la cabeza cual perro de caza tras el rastro de una liebre. Es una melodía sensacional. Sin necesidad de mediar palabra entre ellos, los dos jóvenes se dirigen hacia la música. Tras 15 minuta llegan al parque. El panorama es desolador. Tres indigentes, con los ropajes destrozados, están sentados en torno a un individuo que toca la gaita. El estado general del gaitero no dista en absoluto del de sus compañeros, pero las notas arrancadas de sus instrumento son almizcle para Clara. 

Tras cinco minutos de pie, deciden unirse al grupo y sentarse junto a ellos en la hierba fresca del parque. La música les tiene hipnotizados. Es su forma de vivir la noche de Reyes. Saben que a ninguno de ellos les esperan regalos bajo un árbol esta noche. 

Pasadas 5 horas, Clara y Alejandro se levantan, solo quedan ellos y el gaitero. Antes de irse, Alejandro se acerca al hombre:

- Gracias, amigo, eres un genio de la música.
- Gracias a vosotros, chavales. Es la primera vez que veo a dos personas sentarse e integrarse con nosotros. Os agradezco el no haber mirado para otro lado. Dice Juan (así llamaremos al gaitero) con un marcado acento asturiano.
- ¿Acaso no somos ambos hombres, querido amigo?. Alejandro es incapaz de no sentir internamente desprecio hacia quien haya llevado a este hombre a tal estado.
- Yo ya no soy ni hombre. Soy Asturiano, de Llanera, Juan es mi nombre. Tras una pelea con un vecino tuve que dejar a mi familia, a mi pobre Clara de 8 añitos y venir aquí a vivir. Desde ese día estoy maldito, y maldigo cada día desde que me fui.

Alejandro no sabe que responder, se ha quedado bloqueado. 

Clara toma el relevo:

- Juan, ¿ha dicho usted que tiene una hija en Asturias llamada Clara?
- Así es jovencita. Es rubia, de ojos azules, una chica preciosa.
- Yo también me llamo Clara, -dice la jóven con los ojos ahogados en lágrimas-. Ahora tenemos que irnos, mañana tendrás más noticias de nosotros.

Al día siguiente, Juan dormita con la espalda apoyada sobre el tocón de un árbol. El mismo árbol que ayer le oyó tocar la gaita. Los primeros rayos del sol le despiertan. A su lado hay un paquete.  

Lo abre con mucho cuidado. Está cuidadosamente envuelto, con mucho cariño, pero Juan no acostumbra a recibir regalos.  Al abrirlo encuentra dentro un maletín negro, perfecto, lo abre y hay un papel escrito:

Hace años mi padre se empeñó en que tocara la gaita. No conseguí tan siquiera hinchar el fuelle. Soy negado para la música. Tu podrás hacer de ella lo que yo no fui capaz en 21 años. 
Te esperamos en la estación central y nos tomamos algo juntos. 

Clara y Alejandro






Junto a la estación de Villavieja, un Seat León negro está aparcado, con una joven pareja en su interior. En el GPS, una ruta fijada: Villavieja - Llanera (Asturias). Alejandro y Clara ven aparecer a Juan con el maletín en sus manos, mientras arrancan el coche. A los tres les esperan muchas aventuras y una semana de vacaciones en Asturias.  Juan acaba de recibir su primer regalo de Reyes en 13 años. 

¿Volverá Juan a Villavieja? ¿Encontrará a Clarita? Tal vez no lo sepamos nunca. 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...